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Tiembla la Arena CDMX ante Mägo de Oz

“Dies Irae”, “Diabulus In Música”, “Alma”, “Sueños Dormidos”, “Siempre”, “Mercedes Benz. No pares…”, “A Costa Da Morte”, “Gaia”, “Ilussia”, “La Rosa de los Vientos”, “Hechizos Pócimas” y “Brujería”, “La Cantata del Diablo”, “Revolución”, “La Costa del Silencio” y “Fiesta Pagana”, 16 canciones cantadas a todo pulmón por 18.000 personas en la Arena CDMX.

Desde muy temprano el pasado sábado 06 de mayo, si no es que desde una noche antes, los fans comenzaron a llegar al recinto de la Arena Ciudad de México, algo que sin duda siempre ha caracterizado a los fans de esta banda española, con sus ‘¡Olé, olé, olé, olé, Mägo, Mägo!’, aunque en un apartado del lugar se sentía de a poco el calor del amor mexicano hacia ellos.

Gente de Perú, Chile, etc., y sobre todo de otros estados de la República, llegaron con club de fans en varios camiones contratados para ellos -Me imagino el ambiente que se ha de vivir en esos momentos- personas con sus familias, personas solas pero al final todos forman la Familia de Mägo de Oz, entras en ambiente, cantas las canciones mientas otros platican de sus experiencias pasadas en otros conciertos, algunos imaginan con que canción abrirán el concierto, otros el acomodo de la sinfónica, mientras otros lamentablemente dicen: -‘Este será el último concierto al que asisto’-, y no faltan los que se la pasan criticando que si es o no la esencia de aquel Mägo que no paso del “Gaia”.

Justamente a las 19:00 horas comenzó el acceso para los que estarían en la zona de cancha, además ya formados en las puertas de acceso gritaban ‘Queremos pasar’, ‘Abre las puertas’, y los chiflidos no se hicieron esperar. En cuanto abren comienza la seguridad, chequeos de pies a cabeza, esa fila se hace inmensa y parece no tener fin, la seguridad va de manera rápida y ahora por dentro corren para llegar y ser de los primeros en ponerse en primera fila, mientras otros se deben volver a formar o esperan a alguien para dejar sus cosas en paquetería y justificar lo que llevan y anotarlo en la lista.

Las expresiones de las personas en cuanto entraban y veían la escenografía eran muy similares: ‘¡Esta poca madre!’, y más al centro del telón decía “DIABULUS IN OPERA”, que quizá se despegó en los ensayos o fue de último minuto, pero pasó muy desapercibido. Así poco a poco se escucharon los gritos, dándole más volumen conforme pasaban los minutos. Comenzaron los comerciales y la gente siguió en lo suyo con rechiflas, mentadas de madre, y coreando el nombre de Mägo. En todas las gradas se ve como hacen la ola y el ambiente ahora está presente dentro de la Arena, y justamente cinco minutos antes de las nueve en la parte más alta de las gradas, las cuales estaban totalmente obscuras, todos sacaron la lampara del celular para iluminar, en una imagen que no podré olvidar.

-‘Ya son las 9’ – Todos gritan lo mismo, -‘Ya salgan que para eso pagué’- o la famosa -‘A las 12 me cierran el metro ¡Apúrense!’. Por los costados del escenario comienzan a subir los integrantes de la banda, pero no se ve a la Orquesta (uno pensaría: ‘Claro, se abre el telón y estará la orquesta junto a Mägo’). Esos segundos de ansiedad para que comience el concierto se vuelven horas, las luces se apagan justamente a las 19:08 minutos, la euforia se siente tanto así que por lo menos en zona cancha no se entendió el intro, se abre el telón y ¡sorpresa, no hay nada!, sólo un fondo negro, ¿Dónde está Txus, o la batería? Cae el telón una vez que llega al extremo, de repente aparece sentado al piano Javi Díez con el intro de la canción “Dies Irae” y el grito de los fans para ovacionarlo.

En las pantallas aparece el vocalista Zeta cantando solamente la parte introductoria a la canción, acaba, se apaga la pantalla, segundos de silencio, comienza la parte de rock de la música, cae el fondo negro y, más sorpresas, la Orquesta Sinfónica está en la parte de arriba, los integrantes de Mägo de Oz en la baja y, algo aún más llamativo, todos los músicos de la Orquesta van maquillados de Calaveras.

El público grita, brinca, canta a todo pulmón, acaba la canción, sigue “Diabulus In Música”, no hay pausa entre canción y canción, algo característico de ellos, ahora a todo fan se le olvidó la cámara de video que se maneja a través de la grúa, únicamente brinca con las canciones. Al culminar este tema queda un sabor de boca muy bueno ya que nadie imaginó que abrirían con “Dies Irae”. Zeta comienza la integración con los fans, quienes responden de la misma manera, una buena señal ya que poco a poco se ha ido ganando el cariño del público mexicano.

Sigue pasando la noche, Patricia Tapia toma el escenario con la canción “Mercedes Benz”, la cual hizo que la mayoría se quedara callado y es que a mí parecer no quedó bien el cover, me hubiera gustado más escuchar una canción de su grupo KHY que el cover en inglés. Ahora si gustaban algo en inglés, se tiene un “Celtic Land” ¿por qué no sacar algo de ahí? Pero en fin, se perdona por el solo hecho de ver a Patricia Tapia.

“A Costa Da Morte” cuenta con bailarines sobre el escenario, haciendo lo suyo y de qué manera, seguido de “Gaia”, apareciendo Zeta desde abajo del escenario vestido con el traje de prisionero anaranjado, con el semblante serio como lo amerita la canción. Increíblemente mantuvo ese perfil ya que al caminar casi segundos después de subir al escenario sufrió un pequeño tropiezo, al final de la canción se sentó en la silla eléctrica, algo parecido al concierto en Madrid las Ventas.

Sorprendieron regresando al escenario con “La Rosa de los Vientos”, tema que trae gratos recuerdos para muchos, imagínense, no se toca desde la despedida de José Andrea aquí en México, ahora ver a Zeta y Txus al principio fue maravilloso. Al final se incluyó Patricia Tapia, lo raro es que no se escuchó su voz, y ahora que lo pienso la orquesta tampoco fue muy sonada pues había partes donde se trataba de empatar el audio y no se conseguía.

Ahora todo está invertido ya que las horas parecen segundos, uno pensaría que han pasado como máximo cuarenta minutos, pero sorpresa, estamos ya sobre la hora y diez minutos cuando se comienzan a armar unos cubos y sobre ellos se ponen dos ángeles, todos saben que canción viene a continuación y quien viene: “In nomine Diabulus et Belial, Satan, Lucifer, Astaroth et Yahve”. Con la cantada del diablo hace su aparición Leo Jiménez, 21 minutos de canción que parecen tan solo 5 minutos, no niego que me hubiera encantado escuchar a Víctor García (WarCry) junto a ellos. Al centro del escenario baja de a poco una cruz invertida, pero lo malo fue que Leo no hizo el grito final únicamente lo hicieron Zeta y Tapia.

Al final, la Arena se convirtió en un templo para la oración que todo fan de Mägo conoce, no había escuchado tan buena sincronización al momento de una oración. Aquí recordé aquellas palabras de Txus Di Fellatio: “Si por criticar y decir cosas que no le parecen a la iglesia católica somos satánicos, pues si entonces somos satánicos”.

Increíblemente pasó algo que quizá no esperábamos ya que al acabar “La Cantata” salieron a despedirse y todos comenzaron a gritar que querían más canciones, por lo tanto, Txus se puso al frente y con los dedos puso tres.

Tapia volvió por tercera vez al frente del escenario con la canción revolución “Mercedes Benz. No pares…, Revolución”, seguida de “La Costa del Silencio” y no podía finalizar sin uno de los himnos más famosos: “Fiesta Pagana”. De hecho no recuerdo desde la incorporación de Zeta a Mägo que por lo menos aquí en la Ciudad de México suene al final “Molinos de Viento”, pero en fin “Fiesta Pagana” fue la cereza del pastel, gritos, brincos y aplausos, ovaciones para todo Mägo y La Orquesta Sinfónica, ¡Grande Mägo de Oz, grande!.

La participación de Manuel Seoane y Anono en el concierto fueron pocas, pero bien recibidas y aceptadas por el público mexicano. Ahora sólo queda esperar al año que viene ya que seguramente este DVD será el número uno en ventas aquí en México.

¡Larga vida a las canciones de Mägo de Oz! ¡Larga vida a Mägo de Oz!

Por: David Cabrera

Mägo de Oz hizo temblar a la CDMX con su “Diabulus in Opera”

La Orquesta Sinfónica apareció maquillada para el concierto

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