Urban Road Fest: Cuando las generaciones se encuentran

Por José Luis Cano

En el marco del Urban Road Fest es como se llevó a cabo este concierto en el que se dio la
oportunidad de tener a bandas de gran calidad en un foro profesional y con una producción
igualmente de calidad y adecuada.

Aquí lo que predominó fue el rock en sus diversas manifestaciones, desde la propuesta más cercana al pop con los abridores Penthouse, al indie de Delta; pasando por el heavy metal de Jet Jaguar y el hard rock fino de Coda.

Urban Road Fest

Foto: Jesús Torres Gómez

El evento empezó a tiempo durante una soleada tarde, que poco a poco fue haciéndose más
fría con la llegada de la noche. Cada una de las tres primeras bandas tuvo alrededor de 40
minutos, aunque las dos primeras agrupaciones tuvieron poco público al pie del escenario.
No sé por qué razón, pues la calidad de su material es muy competitivo, pero posiblemente sea
porque los asistentes eran de gustos más en la línea del hard rock y no del undie, y por eso se
les notaba poco entusiastas e incluso apáticos, sentado atrás esperando al grupo fuerte de la
noche, lo cual se ha hecho una fea costumbre por parte de la audiencia.

Incluso se dio también la práctica no sana de que la gente llega hasta la hora en que el grupo que encabeza el cartel va a tocar; ello afecta a las nuevas generaciones de músicos, pues no se les da oportunidad de ser conocidos al menos, aunque su trabajo sea muy bueno.

A los cancuneses –y ganadores del concurso de nuevas bandas en el festival alemán Wacken
de Jet Jaguar les fue mejor, al menos en cuanto al número de personas que los veía, que les
respondió bien, especialmente cuando Chava Draco (de Coda), se subió a hacerles unas voces
de apoyo. Se les nota que la experiencia en vivo les ha dado ya frutos, los cuales seguirán cosechando de seguir así de consistentes.

Urban Road Fest

Foto: Jesús Torres Gómez

Como era de esperarse, todos los presentes estaban prestos para el momento en que Coda
pisara el escenario. Su estatus de banda legendaria y clásica es ya indiscutible, no en balde
tantos años de experiencia y los logros acumulados.

Los cinco miembros originales tocaron durante más de una hora y cuarto sus clásico ya conocidos, pero también tuvieron a bien incluir temas de su más reciente álbum “Ciclos”, y hasta presentaron su más reciente video clip.

De hecho tuvieron que regresar un par de ocasiones por pedimento de los asistentes, con
lo que cerraron de manera redonda la presentación, la que se vio beneficiada con un gran
sonido y la ejecución misma del cada integrante de Coda. Y eso que a Chava se le había cerrado la garganta, pero pudo sacar avante el show completo. No es de extrañar debido a lo
contaminado que ha estado el aire en la ciudad.

En su totalidad el concierto estuvo de gran nivel, del que ya no se halla continuamente en este
país, por desgracia. Sin embargo, es desconcertante ver que la cantidad de gente asistente en
este show fue moderada, como en la mayoría de los que se dan en la Ciudad de México que,
incluso, llegan a ser un fracaso total para el organizador y las bandas.

Tal vez es la cuestión
económica o la saturación de eventos que incidan en ello, lo cual es muy preocupante para la
escena del rock mexicano, pues a la larga, ese ausentismo podría hacer que ya no haya tal
escena en el país.

 

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