LA ORGÍA SONORA DE EARTHLESS Y RADIO MOSCOW EN MÉXICO

Por Rodrigo R. Herrera / @soyshock

Earthless, Radio Moscow y Alpine Fuzz Society ofrecieron una de las noches más psicodélicas del año en la Ciudad de México.

Resulta muy complicado rastrear los inicios de la psicodelia en la música pero lo que es cierto es que en la actualidad, este estilo musical goza de una enorme aceptación en México y cada vez son más las agrupaciones nacionales que se inclinan hacia los sonidos que no conocen de límites ni quieren encasillarse en reglas absurdas para pertenecer a un cierto género musical.

En ese sentido, además de la nutrida oferta musical que cada fin de semana alimenta los foros de la capital mexicana con bandas nacionales que apenas se están labrando su propio camino, también ha sido importante el trabajo de promotores que, sin grandes presupuestos, se han ocupado de traer a nuestro país a grupos de renombre dentro de pequeños nichos pero que no gozan del reconocimiento popular.

Acerca del punto anterior, el trabajo de Kill Pill Klvb ha resultado definitorio para arriesgarse y apostar por la psicodelia y el blues, siempre acompañado por conciertos de enorme nivel y con precios que resulten adecuados para el público mexicano.

De esta forma, su apuesta más reciente fue traer por primera vez a nuestro país a Earthless y por tercera ocasión a Radio Moscow, además de lograr que el debut profesional del ‘supergrupo’ Alpine Fuzz Society se realizara en territorio mexicano.

Desde varias horas antes del concierto se sintió la emoción del público mexicano, lo que generó que en el momento en el que se autorizó el ingreso de los primeros fanáticos al recinto, la fila ya casi le daba la vuelta a la calle, situación que no suele ocurrir muy seguido con esta clase de eventos. Y esto apenas era el inicio de una prometedora noche de las que jamás se olvidan.

Una vez en el interior, lo primero que recibía a los asistentes era la selección musical a cargo de Urko SS, dupla de afamados difusores del rock en el país, y la cual iba de Fu Manchu a Motörhead y de Megadeth a Black Sabbath. Las bocinas de Sala Corona vomitaban lo más sucio del rock de diferentes décadas pero siempre a máximo volumen, lo cual sirvió de introducción para darle la bienvenida a Motor, agrupación capitalina fundada por Manuel Suárez, quien en los noventa fue cantante de Guillotina, una de las bandas mexicanas más famosas de lo que algunos denominaron como grunge y que en su momento inclusive lograron trabajar al lado del emblemático productor estadounidense Jack Endino.

Ahora en esta nueva etapa, el cuarteto ha sorprendido por su constante actividad y en apenas un lustro ya ha lanzado tres álbumes, por lo que su presentación consistió en una cuidadosa selección de lo más destacado de cada uno de sus discos, con canciones que muestran un rock duro y potente que generó una respuesta mixta entre el público.

 

Inmediatamente después tocó el turno de ver a Alpine Fuzz Society, un ‘supergrupo’ conformado por integrantes de Earthless y Radio Moscow y el cual apenas realizó el segundo concierto de su historia, siendo su debut una noche antes en Guadalajara. Pese a que originalmente se anunció como un trío e inclusive así se describen en su cuenta oficial de Instagram, en realidad se presentaron como cuarteto con Parker Griggs (guitarra y voz), Paul Marrone (bajo), Isaiah Mitchell (guitarra) y Mario Rubalcaba (batería).

A pesar de la enorme trayectoria con la que cuenta cada uno de ellos, sorprende que no cuentan con miembros de staff que se encarguen de conectar y afinar los instrumentos, por lo que cada uno subió a la tarima como si fueran unos principiantes y cuando parecía que todo estaba listo, regresaron a sus camerinos tan sólo para reaparecer sobre el escenario un par de minutos después pero ahora cada uno con unas hojas en sus manos que delataban el setlist que interpretarían.

Cuando un músico decide crear un proyecto alterno, lo primero que se espera es que sea diferente a su banda principal para que realmente amerite el crear música bajo otro nombre y en el caso de este debutante cuarteto se aprecia de inmediato. Contrario a lo que hace cada uno de los integrantes con sus grupos principales, en Alpine Fuzz Society se escucha un rock más inclinado hacia lo que se puede llamar tradicional, con canciones conformadas por la estructura verso-coro-verso y que no rebasan los 4 minutos de duración.

Antes de iniciar, Parker, quien se coloca en primer plano, comenta que se sienten muy emocionados de que sus primeras 2 presentaciones hayan sido en México por todo el cariño que el país les ha brindado y de inmediato da comienzo su furibundo concierto. Aquí no hay lugar para las improvisaciones ni los jams cósmicos, todo es un rock rápido y potente que ellos mismos han definido como high-energy-garage-rock-&-roll y el cual por momentos provoca que Mario se acerque a su trabajo en los tambores en OFF!, proyecto en el que participa junto al inquieto Keith Morris.

Apenas media hora fue suficiente para escuchar la mayoría de los temas que conformarán el álbum debut de Alpine Fuzz Society, el cual dijeron que ya fue grabado y saldrá a la venta en algún momento del próximo año a través del sello californiano Alive Naturalsound Records.

Para estos momentos de la noche el lugar luce al menos al 90 por ciento de su capacidad y es notorio que el público mexicano le tiene un gran cariño a Radio Moscow. Resulta imposible explicar cómo nació este cariño mutuo pero hay que recordar que las dos visitas anteriores del trío a la capital mexicana, ocurridas en 2015 y 2016, fueron completamente exitosas con foros a su máxima capacidad. Ahora en un lugar mucho más grande que tiene una capacidad para mil 300 personas, el reto luce mayúsculo pero ellos lo enfrentaron sin problema.

Lo que al inicio llama la atención es que como pocas veces, el ingeniero de sonido hizo un gran trabajo y es posible escuchar todo a máximo volumen pero con claridad, lo cual siempre se agradece si te encuentras en un concierto de rock.

Fieles a su costumbre, los integrantes del trinomio no se caracterizan por entablar un diálogo con el público a través de palabras y prefieren hablar con su música. Durante poco más de una hora dieron un repaso a los 5 álbumes que conforman su discografía, con especial énfasis a New Beginnings, su material más reciente que tiene pocas semanas de haber sido lanzado y el cual también marca su debut con el experimentado sello Century Media Records.

Precisamente el tema que le da nombre a su nuevo material es el primero en sonar, marcado por la rasposa voz de Parker junto con sus explosivos solos de guitarra, los cuales son redondeados por el bajeo sólido de Anthony Meier y el trabajo en la batería de Paul Marrone, quien nunca pierde el ritmo y en conjunto generan un flameante sonido que recuerda los momentos de gloria de Cream, el conjunto que inauguró la figura de los power tríos en el rock hace medio siglo.

A lo largo de poco más de una decena de temas, sonaron nítidos y generaron una bomba sonora que fue complementada con un juego de luces y unas sencillas animaciones que se proyectaron al fondo del escenario. No hubo encore pero su trabajo cumplió las elevadas expectativas que se tenía sobre ellos y hace creer que en caso de una nueva visita a la capital mexicana, tendrá que ser para un foro mucho más grande porque se trata de una banda en constante ascenso que cada vez tiene nuevos adeptos.

Al finalizar su presentación fue obvio que muchos asistentes sólo fueron por Radio Moscow porque el foro ligeramente se vació, lo que generó que fuera más cómodo y sencillo acercarse lo más posible al escenario y después de unos minutos por fin inició Earthless, trío californiano de rock instrumental y enorme trayectoria que por primera vez se presentó en la capital mexicana.

En una esquina se colocó Mike Eginton con su bajo y a él lo siguieron Isaiah Mitchell en la guitarra y Mario Rubalcaba en la batería, quienes  tuvieron tiempo de descansar después de lo hecho minutos antes con Alpine Fuzz Society. Como es una tradición en sus conciertos, iniciaron con “Uluru Rock”, tema contenido en From the Ages, su segundo material y el cual vio la luz en el 2013.

En el caso de este experimentado trío, su estilo está marcado por la eterna improvisación y por generar orgías sonoras que hipnotizan oídos. En sus canciones no hay principios ni finales porque todo se encuentra conectado y generaron un telaraña sónica en la que se alcanzaron a escuchar algunos riffs de “Dazed And Confused”, composición del cantante de folk Jake Holmes pero que Led Zeppelin haría suya en 1969.

Lo correcto sería afirmar que durante hora y media el trío derritió los oídos de los asistentes gracias a un jam gigantesco protagonizado por la guitarra de Mitchell, quien sin la necesidad de hacer malabares con su instrumento ni intentar ser un virtuoso de la guitarra, sí demostró que se trata de uno de los mejores músicos de su generación. Su secreto es hacer mucho con los menos elementos posibles, además no conoce de limitaciones y ha hecho de la improvisación su principal arma.

Al finalizar, lo normal fue cerciorarse de si en realidad seguíamos vivos y nuestras cabezas continuaban en su lugar porque lo ofrecido por las agrupaciones fue como realizar un viaje interplanetario, además de que resultó llamativo ver la multitudinaria respuesta del público mexicano, por lo que los encargados de Kill Pill Klvb confirmaron que esto los motiva a seguir por el mismo camino y seguro el próximo año vendrán más concierto del mismo nivel en nuestro país.

Earthless, Radio Moscow y Alpine Fuzz Society ofrecieron una de las noches más psicodélicas del año en la Ciudad de México.

Posted by Radeeal.FM on Wednesday, December 6, 2017