Chingadazo de Kung Fu o cómo gritar que seguimos siendo adolescentes

Seguimos siendo adolescentes. Hacemos lo que se nos da la gana. Le dedicamos los mismos temas a la misma tipa que se pasó de culera, aunque ya lo hayamos superado. Somos Chingadazo de Kung Fu y su público. Uno que grita que ya pasa de los 20 años y que no necesita sacar la INE para votar y menos para entrar a un bar. Estamos en el  y tampoco nos pidieron la credencial.
A huevo, ya somos grandes. Grandes adolescentes que siguen viviendo en casa de mamá y/o papá. Que trabajan para comprarse la chela fría de barril que esta noche sistituye a la siempre culera clara, tibia y diluida, tan parecida a la pinche vieja culera a la que le estamos dedicando las canciones.
Somos tan adolescentes que pagamos un boleto para ver a la banda que ya hemos visto al menos 10 veces en la Ciudad de México en el último año. Nos gusta un chingo -porque así pinches hablamos- y le perdonamos que su baterista lleve seis meses en otra ciudad y le griten en la cara que no se sabe las canciones nuevas. ¿Cuál es el pedo? Nos la estamos pasando chido y no sabemos tanto como para darnos cuenta de si la caga o no.
Pagamos por ver al Chingadazo y nos volvemos locos cuando se van del escenario y en su lugar dejan a un grupo formado por Vicky Jones (Pizzatánicos), LNG/SHT, Aldo Camacho (Tungas) y Negri Revueltas (Tungas) para que toquen un cover. No era lo que esperábamos, pero el cover nos gusta tanto que nos ponemos a tirar los putazos que no habíamos tirado en todo el show.
Y nos vale madres. Eso fue suficiente para prendernos y ponernos a slamear en “No Lo Tomes a Mal (No Me Toques Ando Chido)”. Entendemos que el desmadre ya casi se acaba y pues hay que tirar putazos. Además, aunque nos caga seguir órdenes, hacemos caso cuando nos piden que intensemos más y hagamos más grande el círculo para el moshpit. El show ya es lo que esperábamos, y aunque no lo fuera, ya estamos ahí y lo estamos pasando chingón.
Acto seguido, una rola más y pedimos el Uber para irnos a casa, no sin antes abrazar a los weyes que ahora creemos que se rifaron en un show que tal vez no fue el mejor, pero que fue suficiente para cerrar uno de los años en los que seguimos perdiendo y seguimos gritando que somos adolescentes.

Posted by Radeeal.FM on Wednesday, December 20, 2017